¿Sirven para algo los stress-tests hechos a los Bancos?

Este artículo recoge de manera resumida la postura de Andrew G. Haldane, director ejecutivo del departamento de Estabilidad Financiera del Banco de Inglaterra, acerca de las causas que han provocado el fallo de las herramientas de gestión del riesgo, contribuyendo de manera determinante al desencadenamiento de la crisis del sistema financiero.

El Director ejecutivo del departamento de Estabilidad Financiera del Banco de Inglaterra, Andrew G. Haldane, dio una charla hace un año en la Marcus-Evans Conference on Stress-Testing, que se ha recogido en la página web de dicho Banco –Why Banks failed the stress test,13 february 2009–.

Resumo su postura:

Su diagnóstico es que en el sector financiero, todos los modelos de gestión del riesgo han fallado estrepitosamente. No han superado el test de Keynes, según el cual es mejor hacer bien las cosas, aunque sea con fallos y de manera muy aproximada, que hacerlas mal, aunque de manera muy precisa. Los modelos de gestión del riesgo en el sector financiero eran muy precisos, pero muy malos. Porque la realidad del desastre financiero así lo ha demostrado. El único modelo que no falla es la realidad, puesto que por definición la realidad no es un modelo. Por ello, el año 2008 puede ser considerado como el año en el que los stress-tests fallaron estrepitosamente.

Falló el sistema financiero en su conjunto. ¿Cuáles fueron los fallos? ¿En qué fallaron los stress-tests y otras herramientas de gestión de los riesgos financieros? Hubo tres fallos a nivel micro-económico, que fueron la causa fundamental de los problemas habidos en la gestión del riesgo financiero. Dichos fallos son tres:

1º.- La “miopía del desastre”: los agentes económicos han padecido todos la “miopía del desastre”, es decir, la propensión a infra-valorar o no tener para nada en cuenta la posibilidad de un desastre, de resultados adversos. Una década ininterrumpida de éxitos financieros – la década dorada, de octubre de 1998 a junio de 2007 – explica esa miopía. Muchos modelos de gestión del riesgo estaban diseñados para inducir esta miopía.

2º.- Externalidades de las Redes: el Balance de cualquier Entidad financiera es una Red, cuyos nodos son los Activos, y cuyos vínculos son las relaciones o conexiones entre dichos Activos. El Sistema financiero en su conjunto, es asimismo una Red, cuyos nodos son las Instituciones financieras, y las relaciones entre nodos son las interconexiones financieras entre tales Entidades.

El evaluar los riegos dentro de estas Redes es algo propio de la Ciencia de la Complejidad. Cuando se evalúa el riesgo de un nodo, no es suficiente conocer su contra-parte; es preciso conocer también la contra-parte de la primera contra-parte, y así sucesivamente. En otras palabras: estamos en presencia de externalidades de las Redes, que son las que provocan los contagios. Las que provocaron la estrepitosa caída de Lehman Brothers.

Las enormes incertidumbres que producen estas redes de interconexiones financieras, son las que hacen tremendamente difícil para los directivos el manejar adecuadamente los riesgos.

3º.- Los incentivos –bonus para directivos -: Uno se pregunta por qué las Entidades financieras realizan unos stress-tests tan modestos. La razón auténtica es que los directivos carecen de incentivo económico para realizar stress-tests rigurosos y para mostrar después sus resultados al respectivo Consejo de Administración. Porque si lo hicieran, el Consejo de Administración recibiría tal shock, que tales directivos probablemente perderían sus bonus y posiblemente también su empleo.

En resumen: haría falta realizar stress-tests a nivel macro; claro que el hacerlo, llevaría meses… Entonces uno se pregunta: ¿Cómo es posible que se tenga confianza en los stress-tests como herramienta de gestión, si para conocer sus resultados hay que esperar meses? Esto no es operativo. Y la realidad se impone: los stress-tests no son herramientas adecuadas para gestionar el riesgo financiero.

Y la conclusión: el fallo estrepitoso de los modelos de gestión de riesgos financieros ha contribuido de manera importante a la aparición de la crisis financiera. Y otra no menos relevante: hacen falta stress-tests que sean sistémicos, que contemplen al conjunto del Sistema financiero, no a cada Entidad de forma aislada.

Hasta aquí un resumen del Informe de Haldane. Ante el cual, uno se puede preguntar legítimamente, viendo las noticias de nuestro país: ¿cómo pueden nuestras autoridades económicas –Banco de España, Ministerio de Economía y Hacienda, etc.– estar tan tranquilas, asegurando que la fortaleza de nuestro sistema bancario se basa en los buenos resultados de los stress-tests realizados por el Banco de España durante 2008 y 2009? ¿Se han hecho estos stress-tests de forma sistémica?

14 Responses to “¿Sirven para algo los stress-tests hechos a los Bancos?”

  1. ¿seuro que los principales agentes implicdos no lo vieron venir? ¿por qué me lo tengo que creer? Y si dudo del origen,… ¿Y la responsabilidad? ¿la avaricia? ¿el poder a corto plazo?… ¿seguro que no lo vieron venir o ya era una bola a la que había que ignorar para salvar cuentas de resultados?
    Si parto de esas cuestiones, no se por qué no ha de fallar el resto…

  2. Buenos días a todos

    Los modelos, como herramientas para gestión de riesgos o para cualquier otra disciplina, no son más que eso, modelos. El problema es cuando se pretende que sean bolas de cristal (que a mi conocer no existen).
    ¿Y por qué pretendemos que los modelos sean bolas de cristal? La respuesta la han buscado psicólogos, biólogos, economistas, filósofos y probablemente teólogos. Y todo apunta a que el ser humano no lleva muy bien eso de vivir en una realidad incierta.
    Hoy está nevando en Madrid y los medios de comunicación habían anunciado una probabilidad de que eso ocurriese del 100%. Eso sólo se puede afirmar tras consultar una bola de cristal (de esas que no existen).
    ¿Y cuándo los bancos calculaban sus stress-tests a lo Basilea o los desarrollados en la casa? ¿Qué probabilidad le asignaban? Por que el arte (que no la ciencia) de la gestión de riesgos consisten en ponderar el posible resultado negativo frente al coste de aquellas medidas que podrían mitigar dicho posible resultado negativo. Y el factor ponderador es precisamente el grado de “posibilidad”. Claro que un Directivo podía diseñar un stress tests que arrojase resultados aterradores para el Consejo de Administración, pero acto seguido explicaría que la probabilidad de dicho escenario es cientos de miles de veces inferior a la de la muerte repentina en la calle por la caída de una maceta. Suspiros de alivio, risotadas y un “bueno, pues no hace falta que tenga usted en cuenta esto”.
    ¿Y por qué no? A lo mejor, reflexionar sobre ello media hora nos lleva a descubrir alguna medida sumamente sencilla para mitigar los posibles resultados negativos.
    ¡Pero es que no tenemos tiempo para considerarlo todo! Por eso nos dedicamos primero a lo que tiene mayor impacto negativo ponderado por la probabilidad de su ocurrencia. Así que desarrollamos un montón de modelos sofisticados que apliquen esa ponderación y dedicamos nuestros recursos a mitigar los posibles eventos que ocupen el top de la lista. ¿Y ya está? ¿Ya nos podemos quedar tranquilos?
    Lo cierto es que no, porque los resultados de estos modelos dependen, entre otras cosas, de la probabilidad que nosotros le hemos asignado a los eventos que modelizan. Y como no existen bolas de cristal, lo que solemos hacer es suponer que el pasado se va a repetir. Es decir, que un evento futuro será igual de probable que lo fué en el pasado. Y cuando eso tampoco tenga sentido, no se deben infravalorar las probabilidades, simplemente deberíamos de aceptar que el riesgo no es fácilmente cuantificable y limitarnos a informar de ello al Consejo de Administración.
    Siendo conscientes de este punto del que parten los modelos, sí pueden ser buenas herramientas para gestionar el riesgo, sabiendo como cuántifican lo que cuantifican. Y sobre todos pueden ser útiles para elegir entre dos caminos: a igualdad de probabilidades (aún siendo estas más o menos arbitrarias) el modelo me dice que esta decisión dará mejores resultados que la otra.

    ¿Y cuando el pasado no se repite? ¿Qué se puede hacer frente a los Cisnes Negros? ¿Podemos exigir a un directivo alguna responsabilidad? ¿Está el Consejo de Administración dispuesto a gastar recursos en la mitigación de riesgos con una supuesta probabilidad de varios cientos de miles de veces la de la muerte por caída de una maceta?
    No creo que los modelos sistémicos puedan sacarnos de este círculo: las bolas de cristal simplemente no existen. Sí pueden servir para entender mejor cómo se puede propagar un “problema” de un punto al resto de la red (independientemente de cual sea su probabilidad). Y esto puede servir al Consejo de Administración para “alejar su nave” de ese punto, aún a costa de sacrificar posibles beneficios… y volvemos a empezar con el dilema.

  3. El problema es muy complejo, pero existen claves muy importantes para entender la crisis y como se está evaluando la situación de las entidades financieras.
    El concepto del RIESGO. Como se ha medido, como se ha gestionado y de qué modo hay que gestionarlo a partir de ahora. Los acuerdos internacionales para establecer sistema estándar para medir, calibrar, ponderar, etc el riesgo financiero de las entidades, ha permitido establecer estratégicas para saltarse los controles, de que si no estamos como estamos en este momento.
    Pedir a al zorro que vigile las gallinas, no parece una buena alternativa.

  4. Es un tema tan proceloso y difícil de sintetizar, con el fin de no crear una sábana, que intentaré ser breve.

    Esos tests de stress-vaya palabros basados en anglicismos-, no sirven de nada si no se controlan correctamente y con mano dura.

    Ni hay voluntad de echar mano de una vez a los Paraisos Fiscales, ni ganas de unas nuevas Leyes político/financieras con el fin de controlar esos peligrosísimos movimientos inernacionales a corto plazo, ni una diferenciación diáfana entre la Banca Comercial y la de Inversión…etc…

    No creo que nadie tenga ni voluntad, ni se atreva a quitar los zorros de los gallineros que supuestamente ahora “cuidan” de las ignorantes gallinas.

    Al fin y al cabo, si esas multinacionales del dinero-léase Entidades Financieras-, si obtienen opíparos beneficios se lo reparten entre los dueños de las mismas, y si pierden…pagan los de siempre…los “curritos”. Sean o no sean accionistas/dueños.

    Blanco y en botella.

    Desde mi pequeño rincón.

  5. superviviente 15 febrero 2010 at 14:41

    En un sistema capitalista hay una realidad que no teoria que nunca falla: Mientras haya beneficios, los modelos quedan apartados. Todos, absolutamente todos los actores de la burbuja inmobiliaria sabian que iba a estallar, conviertiendose en la mayor crisis financiera desde el crack del 29, pero nadie pudo frenar mientras el coche aceleraba mas y mas.

    La obtención de ingentes beneficios del sistema ultraliberal-económico hacia mas que imposible que alguien quisiera pisar el freno a pesar de que cualquier analista financiero podia preveer con total seguridad lo que después ocurriría. Es una Ley natural, apurar hasta el final como si de una mina de oro se trastase ¿Quien se atrevería a parar mientras quedara mineral de tan estimable valor?.

    Por eso los modelos quedan desechados ante el inmenso poder del beneficio pues representan un obstaculo que impide la consecución del fin primordial del capitalismo. Especulación y beneficios rompen modelos trazados desde los mas prestigiosos despachos por los brokers que con su lenguaje economicista no hacen mas que sentar argumentos tendentes al pretexto conceptual de una economía de jungla, que es lo que hemos padecido.

    Ahora que inventarán, con que lenguaje tratarán de subyugarnos para convencernos de sus propuestas intrépidas y desafiantes o como van a despertar al dinero dormido en los mejores paraisos fiscales, como lo harán volver, que incentivos que no sean su propio interés en seguir ganando salvajemente harán que vuelvan los miles de millones de euros/dolares instalados en el plácido Cáribe o la gélida Suiza. Estos chicos ingeniosos como nadie, algo inventarán para seguir con el juego. Esperemos que esta vez nos podamos divertir todos. Saludos.

    • Efectivamente. Y no creo que los rescates de los Gobiernos hayan contribuido mucho a pensárselo dos veces antes de meterse en una mina a punto de derrumbarse.

  6. “Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas
    para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate.
    Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.

    Thomas Jefferson, 1802

    Hace días tuve conocimiento de esta cita de Jefferson, me llamó mucho la atención la fecha, porque mucho tiempo después, entre otras crisis de mayor o menor envergadura, hemos sufrido la gran crisis de 1929, y actualmente estamos sufriendo una crisis que va camino de romper con todos los esquemas vigentes hasta entonces.
    En mi opinión, con todo respeto a la postura del Sr. Andrew G. Haldane sobre las herramientas de gestión del riesgo, el trasfondo que se oculta en la crisis actual, no tiene tanto que ver con los Stress-Test, sino que esos test y las normativas financieras creadas nos han llevado a esta situación, ya que eran reguladas por personas de carne y hueso, con sus defectos y sus virtudes.
    En el fondo de todo, yace el mismo problema, que ha existido siempre, la educación, si queremos que nuestro futuro tenga unos cimientos sólidos, el pilar que los sustente, ha de ser la educación. De otra manera, todo serán parches, volveremos a remontar en un futuro, pero será cuestión de tiempo que volvamos a caer.
    Debemos de construir un sistema, aislado de egoismos, de beneficios a corto plazo, que tenga en cuenta que los excesos actuales, van a lastrar nuestro futuro, y el de las generaciones futuras.
    Más allá de rescates y ayudas económicas, se debe de implantar un sistema normativo, que permita al hombre gestionar sus propios riesgos, pero a la vez ofrezca las suficientes garantías para que el conjunto de la sociedad tenga la certeza de que los riesgos que asumamos individualmente no podrán menguar la convivencia colectiva.
    Un saludo

  7. Buenas noches, queridos amigos de este nuevo navío. Los niños suelen aplicar soluciones arto sencillas a grandes problemas, pero lo que más ejercitan es hacer, probar ellos, de tal manera que si se pegan el golpe, se lo dan ellos, no nosotros. Esta, para mí, es la principal lección que debemos aplicar a cada negocio que ponemos en marcha. Se tú primero quién arriesgue, pierdas o ganes, luego ofrecérselo a los demás, es más ético, profesional y seguro.

    En el Estado español resulta que queremos seguir con la panacea de hacer, cada vez, más grandes a nuestros bancos y cajas. Vamos al ejemplo del niño y su actuación, test del niño o prueba of baby. Le das un cajón con muchas cajas dentro, ensambladas unas dentro de otras. ¿Qué hace? Bien sencillo, te pide ayuda pues no puede acceder a las de dentro. Tú le vas dando la siguiente, y la siguiente, hasta que el niño dispone de un control, entonces ya puede jugar solo. ¿Hasta donde llega? Hasta donde puede, hasta donde alcanza y si para meter las otras se tiene que subir en una silla, probablemente se caiga y se haga daño, pues no puede controlar el volumen de la caja, el peso, y además mirar de subirse a la silla, mantener el equilibrio, y acertar a introducir las cajas. Si lo vuelve a intentar buscará la manera de tener mayor control sobre las cajas, volumen y peso, sobre la silla o el punto de apoyo y así hasta tenerlo controlado o hasta caerse de nuevo. Es posible que nos pida ayuda, pero no será lo normal. Y así, cuando vea que se ha caído una o dos veces, no muchas más, es niño no tonto, decidirá abandonar las cajas que no controla y dedicarse a jugar con lo que si controla y puede mover, colocar. Por otro lado está el caso del niño que le dejas en un cuarto con un montón de cajas todas sueltas. Irá poniendo unas dentro de otras hasta donde ya no pueda, no controle. Es el mismo caso que el anterior pero comenzando a la inversa. Con ello quiero decir que lo que podemos controlar de verdad es el límite donde debemos poner freno. Y si queremos, ponemos más cajas al lado, pero no juntas. Y así tenemos más negocios que controlamos y que pueden dar los resultados previstos.
    ¿Por qué tanto interés en agrupar y hacer más grandes las empresas, principalmente los bancos y cajas, asumiendo riesgos innecesarios? La respuesta como la de los niños: esto no gusta. Probablemente el que asume la absorción esté o pueda demostrar o dar a entender que su situación es mejor que la del otro. DAR A ENTENDER, no es lo mismo que DEMOSTRAR. De esta manera se solapan los problemas de la que ha sido absorbida. Y así se va creciendo hasta que la grande es demasiado que no la controlamos y nadie la puede controlar, y como le ocurre al niño, se cae y se hace daño.

    Debemos hacer las cosas de tal manera que podamos acceder, en todo momento, a conocer fácilmente los resultados de la gestión sin problema alguno, permitiéndonos corregir los errores que puedan darse. La unión se da en la creación de una Corporación, pero por mucho que esta crezca, cada empresa tiene su funcionamiento individual.

    Y así podríamos de tesis, tesinas, teorías y demás. La virtud de los niños es la de saber por hacer. La de los borrachos es la de hablar por no controlar. Y la de los mayores saber por experiencia y prudencia, por no tener ya prisa.

    Muchas gracias y buen artículo.

  8. Las herramientas o el uso que se hace de ellas. Si se diseñan para que no muestren catástrofes será porque no se conciben o porque no interesa mostrarlas, pero la cuestión de fondo no es la herramienta sino quien la usa, como la usa y sobre todo para qué la usa.

    El análisis de todo el sistema financiero en su conjunto sería como un modelo de clima global, demasiadas variables y demasiadas incógnitas y sorpresas. La ventaja para el análisis de este sistema global es que, en el caso del mundo financiero, la avaricia no es una variable sino una constante, pero esa certeza podría facilitar las cosas sólo si existiera algún interés por controlar esos excesos, ya que llegado el caso pocos son los que, pudiendo, no se suben al carro de la maximización del lucro, aunque vean que ese carro va derecho a despeñarse por un precipicio porque llevan paracaidas. Pero el caso es que han caído ya tantos carros que ya no queda ni precipicio, y ahora, como ya no sabemos que hacer, reflexionamos y le echamos la culpa a los paracaidas, a las herramientas o al susuncordam.

    Mirarse mas al espejo y ordenar nuestra conducta con valores tangibles, fungibles, imperecederos, no con modelos que pretendan sustentar ideologías y modelos de negocio.

    Esta no ha sido la primera burbuja que conocemos. Las repercusiones han contagiado a las economías que participan del ese modelo, esta vez no ha sido la burbuja de la red, ni siquiera la inmobiliaria, ha sido la económica, si ocurren es gracias a la respuesta que damos todos, si no habrían funcionado.

    Hay que revisar modelos sí, pero en nuestra mente y en nuestra moral, no sólo en las herramientas informáticas.

    Saludos,

  9. No creo que no vieron venir la crisis o el desastre que hicieron, si se dieron cuenta pero la competitividad no les dejo razonar el verdadero venir, al cual cada uno fue contribuyendo uno detrás de otro, pensaron que ello no les pasaría.
    Como España que estaba siega o quería que todos lo fuéramos y sigue siega, en lugar de contribuir a salir de ella cada día nos hundimos mas, tenemos un modelo económico siego, basado solo en el hoy y no a largo plazo, para llevarnos a la estabilidad.

  10. mi abuelo me conto una historia:
    el ejercito más grande del mundo tenía que entrar e batalla inmediatamente, pero hacía años que estban disfrutando de una próspera época de paz. con las prisas, juntaron a todos los herreros del mundo para herrar y poner a punto los caballos. Pero el hierro usado para para os clavos de las herraduras era de mala calidad. pues de este modo los ecónomos del rey ahorraban costes que destiaría a “otros” menesteres. los herreros protestaro de esto, pero con la excusa de que eran plebeyos y no podían decidir por encima de los nobles, nadie les hizo caso. en medio de la batalla los caballos perdieron las herraduras, al tropezar desmontaron a los caballeros y la guerra se perdió. todo por un clavo.

  11. Angel Luis Alonso 16 febrero 2010 at 19:50

    ¿Stress-test?. Veamos. Las titulizaciones de las hipotecas subprime se confeccionaron en base a las de riesgo normal, regular y malo. 1/3 para cada grupo. Una de dos, o el inventor de estos productos financieros era tonto, muy tonto; cosa que no creo, o sabía perfectamente que lo que manejaba era una soberan bomba a punto de estallar, y lo que medió fué la avaricia. En la burbuja inmobiliaria de EE.UU, sólo las hipotecas de riesgo normal, se han mantenido en riesgo normal, las de riesgo regular han pasado a malas, y la malas…ni que decir tiene.
    Bien, pues los fondos que invirtieron en estos paquetes de inversion financiera, han perdido el 67% de su valor, es decir los 2/3 de hipotecas de riesgo malo. Como en estos fondos han invertido entidades financieras de todo el mundo, bancos, cajas, aseguradoras, broker, etc., y a su vez han sido reinvertidos, ahora nadie ¿sabe? cuanto ha perdido, en una inversion que se sabia era muy peligrosa.
    Así que no se trata de “stress-test”, claro que lo que se ocultaba en estos productos novedosos, no podria ser detectado en ellos, ha sido una gran estafa. La mayor estafa económica de los últimos 100 años.

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