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Problablemente Dios no existe…..

Mario Conde - Escrito el 24 de enero de 2009

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El aparato administrativo intranet del blog se encuentra bajo control, bueno, mas o menos….Somos muchos los registrados, muchos. Somos mas leídos de lo que os imagináis y no me refiero solo a cantidad sino a calidad de lectores. Y es que son muchos los que sienten que el mundo se desmorona y no todos tienen libertad de pensamiento para hablar con un mínimo grado de libertad, para pensar sobre lo que nos viene encima, para decir que si esta crisis se lleva los aspectos más sórdidos de un capitalismo financiero que nada tiene que ver con la verdadera creación de riqueza, pues bienvenida sea aunque tengamos que sufrir mas allá de lo razonable debido a conductas que se sitúan mas allá de lo indeseable.

Dejamos abiertos el fin de semana los dos post de ayer por si queréis seguir haciendo comentarios, que iremos validando a la mayor brevedad, y eso que este fin de semana mi internet es desesperadamente lento y ibtuso

Ahora os dejo un texto de Koldo Aldai. Recordareis que en este blog nos ocupamos de los autobuses que propiciaban el ateismo en Londres. Nos anticipamos. Ya están en Madrid desde días atrás. A algunos les parece bien. A otros, mal. A un nutrido grupo les resulta indiferente. Pero la cuesión de Dios es todo menos fácil. Koldo Aldai ha elaborado un texto que a algunos gustará, a otros menos, a ciertos les parecerá poesía, a otros literatura y a otros le encenderá algo en su interior. Por ello le agradezco que lo escribiera, que nos lo enviara y que me permita ofreceroslo. Aqui va

Cierto, quizás Dios no exista…

Deben tener razón los ateos y sus autobuses. En realidad yo tampoco nunca Le vi. Me brotaron lágrimas con aquel atardecer, me hipnotizaron aquellos ojos, me cautivó aquella ternura…, pero a Él /Ella nunca Le/La vi. Quizás me empeñé en falso.

De acuerdo, Dios no existe, ¿pero Quién se encarga entonces cada noche de encender el firmamento y sus estrellas innumerables o en cada día las sonrisas de los niños? ¿Quién mueve las gigantes olas de los océanos, la suave brisa de las orillas, las frágiles alas de los pájaros? ¿Quién carga en otoño la higuera, Quién alfombra el hayedo, Quién pone a pasear la fauna? ¿Quién ilumina mis mañanas, Quien colorea mis campos…? No deseo aburrir con interrogantes imposibles…

Quizás Dios no exista, pero me extasió la belleza, me envolvió el amor, me colmó el gozo…, y en alguna ventanilla quisiera rendir tributo. Todo tiene un alfa, una fuente y yo no he parado de disfrutar de inmensos dones. En gramática nos enseñaron a buscarle sujeto al verbo, la lógica nos invita a encontrar causa al efecto, la vida nos sugiere explorar origen de tanta maravilla.

Quizás Dios no exista, pero el autobús que me trae de Madrid rueda entre un blanco infinito y yo quisiera que este viaje nunca se acabara. Obras de arte moderno rondan fortunas y este Pintor de miles de blancos, de colores aún no imaginados, este Alfarero de todas las arcillas, este Diseñador de Pentiums aún no descubiertos, este Artista Anónimo que cuelga y expone en todo el universo…, es postergado al olvido.

Quizás Dios no exista y todo fue ficción y los ojos miopes que repasan estas líneas los inventó un óptico avispado y el cerebro que hila estas torpes ideas y reflexiones un neurólogo fuera de serie.

Quizás Dios no exista, pero en algún altar, en algún digno rincón tendremos que colocar nuestras más bellas flores, nuestras más perfumadas velas. Hacia Algo, hacia Alguien habremos de dirigir nuestras más sentidas oraciones por tanta gloria que cada día nos alcanza.

Quizás Dios no exista, pero de dónde surge esta urgencia de íntima comunión con Algo que nos colma y desborda, con Algo que nos llena de paz y nos eleva. Quizás Dios no exista, pero por qué estas rodillas se pliegan y estas manos se juntan en alabanza…

Quizás Dios no exista y es hora de divertirnos, tal como rezan los autobuses ateos de Londres, Barcelona y pronto de Madrid, pero es que yo cuando más me divierto es cuando acaba el divertimento del mundo y a solas, en privado me encuentro con Él/Ella, no me preguntes por Su Nombre.

Lo acepto, me rindo. No sabemos nada de Dios. En realidad yo tampoco me Lo tropecé por ningún lado. Quizás Dios no exista y tengan razón los ateos, pero, doy fe, sí hay una Voz que quiero que nunca calle, un Consuelo que deseo nunca me abandone cuando todo se desmorona…

Quizás tengan razón los ateos y Dios no exista. En realidad sólo existe aquello a lo que le damos fuerza con nuestro pensamiento. Tanta dicha y grandeza que nos rodean, pueden ser cúmulo de infinitas causalidades. Pero entonces siquiera pongámosle mayúsculas y flores a la Casualidad, rindamos ante ella nuestro fatal orgullo, abracémosla en desbordadas gracias.

Rodemos autobuses que niegan Su existencia. PongámosLe otro nombre, mejor aún no Le pongamos ningún nombre, pero manifestemos sentido agradecimiento en todo instante, en todo lugar por el milagro de la Vida, por Su Origen por Los que somos tan infinitamente bendecidos…

No importa que nos veamos como hijos de Dios, o hijos de la nada, sólo importa que en ese intenso disfrute al que nos invitan los famosos autobuses esté el otro y la otra, esté presente la humanidad y todo cuanto late…

Podemos incluso corrernos la gran juerga a la que nos invitan los ateos, pero lo importante es que en ese despertar de turbante resaca sintamos que estamos en el mundo para servir al mundo; lo importante es que en esa mañana de aguda jaqueca sintamos que podemos hacer algo por la vida fascinante, su armonía y su continuidad, por más que el puesto de Creador quede vacante en nuestras mentes.

Imaginemos por un momento que existe. Poco le importará a Dios lo que pintemos en los autobuses, poco Le importará lo que de Él/Ella pensemos; lo único que anhelará es que nos olvidemos un poco de nosotros mismos y sumemos nuestras manos, nuestra mente… a las Suyas y así seguir creando y recreando sin límite para Su infinita gloria, para la gloria de tod@s. No hay ateos y creyentes, hay quienes sirven a la vida, hay quienes la apagan.

Koldo Aldai

  1. #1 > qq > 22 de noviembre de 2009 15:34

    Perdón por no respetar la norma y escribir en un artículo pasado.
    Gracias Koldo por tan hermoso e inspirador texto.Por eso me salté la norma…
    Matizaría el último párrafo:todos sirven-servimos-a la vida,seamos o no conscientes de ello,Koldo,e incluso sin querer hacerlo,estamos haciéndolo,siempre,en todo momento,hagamos lo que hagamos,servimos a la Vida.
    Gracias mil Koldo.

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